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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Quien sabe Beber, sabe Vivir


La producción y el consumo de vino forman parte de la herencia europea desde hace milenios. La Unión Europea es el mayor productor mundial de vino, así como el principal exportador de productos vitícolas.

Cada vino es único. Para garantizar su autenticidad y calidad, el vino está sometido a una normativa global estricta del productor de vino al consumidor. Apreciado por su sabor, textura, cuerpo, color, aroma y variedad, el vino constituye el complemento ideal de una buena comida. Aunque sólo consumiéndolo moderada y lentamente podrán apreciarse y disfrutarse plenamente sus sabores complejos.

Si el vino se consume de acuerdo con las directrices recomendadas de moderación para personas adultas, como parte de una dieta equilibrada, es perfectamente compatible con un estilo de vida moderna.

Hábitos de consumo responsable

Si bien para la mayoría de los consumidores el vino es una bebida agradable para degustarla con moderación, una minoría abusa de las bebidas alcohólicas de una manera perjudicial para ellos mismos y puede serlo también para los que los rodean.

El consumo abusivo es nocivo

Los daños derivados de un consumo abusivo y uso indebido de alcohol constituyen un gran motivo de preocupación y es una de las principales causas de muerte prematura y enfermedades evitables. También tiene consecuencias sociales, tanto para los bebedores como para los demás miembros de la comunidad.

Las mujeres embarazadas no deberían beber alcohol

Entre las mujeres embarazadas, un consumo excesivo de bebidas alcohólicas puede causar malformaciones del embrión y su descendencia puede manifestar síntomas del síndrome del alcoholismo fetal. Por consiguiente, se recomienda no beber alcohol durante el embarazo.

El consumo de vino requiere madurez:los menores no deberían beber alcohol

Puesto que los adolescentes están en pleno desarrollo físico, por regla general no han desarrollado íntegramente la misma capacidad para tolerar alcohol que los adultos. Para los jóvenes, el riesgo de daños inducidos por un consumo excesivo de alcohol es mayor porque afecta su crecimiento, estado nutricional y desarrollo de la personalidad. Los menores de edad, por tanto, no deberían consumir alcohol.

Beber y conducir - No supere los límites

Al igual que cualquier otra bebida alcohólica, el consumo de vino trastorna la capacidad de llevar a cabo algunas actividades, como conducir. Es irrefutable que el consumo de alcohol ejerce una influencia negativa sobre las capacidades para conducir. Por tanto, el mejor consejo es no beber cuando conduce y – de todas formas – nunca supere los límites para conductores establecidos en la legislación.

Moderación: ¿cuánto es demasiado?

Muchos factores, como la edad, el índice de masa corporal, la etnicidad, la historia familiar, el estado de salud general y la medicación influyen en la definición de las actuales directrices sobre consumo de alcohol. El ritmo con el que se consume alcohol y si se bebe comiendo – así como la cantidad y tipo de alimentos – también son condiciones que influyen en la absorción del alcohol. No obstante, sobre la base de investigaciones internacionales disponibles y diferentes referencias proporcionadas por varias autoridades públicas, desde el punto de vista médico, se acepta que el consumo moderado de bajo riesgo se sitúa entre los valores expuestos a continuación:

Directrices para un consumo moderado de bajo riesgo:

  • Hasta 2 unidades de bebidas al día para las mujeres
  • Hasta 3 unidades de bebidas al día para los hombres
  • No más de 4 unidades de bebidas en cualquier ocasión
  • Debería evitarse el consumo de alcohol en determinadas situaciones como, por ejemplo, durante el embarazo, cuando se toman medicamentos o se manejan máquinas

Consumo de alcohol: términos de medición

1 unidad de bebida (UB)* que contiene 10 gramos de alcohol puro equivales a:
  • 10cl de vino con un grado alcohólico volumétrico del 12%
  • 10cl de vino espumoso con un grado alcohólico volumétrico del 12%
  • 6cl de vino de licor con un grado alcohólico volumétrico del 20%
  • 7cl de vino aromatizado con un grado alcohólico volumétrico del 15%

* Este término indica el contenido medio en alcohol puro expresado en las unidades más comunes de consumo, si bien los volúmenes servidos y las directrices relativas al consumo suelen variar según los países.
Fuente: Quien sabe beber, sabe vivir

viernes, 16 de noviembre de 2012

El Ministerio de Agricultura promocionará el consumo de vino con moderación

Esta semana pasada ha tenido lugar en el Lucernario del MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) la presentación de la campaña de información sobre el vino Quien Sabe Beber, Sabe Vivir.



La campaña es una iniciativa del sector vitivinícola español, que cuenta con el apoyo y financiación del Ministerio de Agricultura y de la Comisión Europea, con una inversión de 3 millones de euros durante tres años.
Se trata de un programa trianual en España, con el objetivo principal de incrementar el conocimiento del vino, ligado al disfrute con moderación, y destacando su valor en nuestra sociedad, cultura, paisaje y dieta mediterránea.
Por parte del sector, participa en la iniciativa la Federación Española del Vino (FEV), como proponente del programa, con el apoyo y cofinanciación de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV). Ambas entidades representan y agrupan al sector, incluyendo a las empresas vitivinícolas y a las Denominaciones de Origen españolas
La presentación ha contado con la intervención del Ministro, Excmo. Sr. D. Miguel Arias Cañete, el Presidente de la Federación Española del Vino (FEV), D. Félix Solís, el Presidente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), D. Amancio Moyano y el Director General del grupo de comunicación GREY, D. Enrique Vila. Todos ellos han destacado la importancia de la campaña y han explicado los detalles de la misma para este primer año.
Así mismo, se ha contado con la presencia del actor Jesús Olmedo, uno de los prestigiosos "embajadores" de la campaña, quien apoya la propuesta colaborando desinteresadamente en la misma. Otros personajes públicos y líderes de opinión que colaboran son la periodista Julia Otero, el sumiller Josep Roca, el Dr. Santiago Dexeus y el actor David Janer, a los cuales está previsto que se sumen hasta 50 para la próxima edición del libro "50 Recetas para disfrutar el vino".
En esta presentación también se ha destacado el microsite www.quiensabebebersabevivir.es que recoge la información completa sobre el concepto de consumo moderado y los peligros del abuso del alcohol, las cantidades consideradas de bajo riesgo para disfrutar el vino como complemento de una dieta equilibrada, así como enlaces de interés para conocer más sobre el vino.
Esta se ampliará y complementará durante el trascurso del programa con información sobre la historia, la variedad, la calidad, la elaboración de los vinos, curiosidades y otros aspectos relevantes y de interés para el consumidor y el público destinatario.
Se trata de una campaña que nos acompañará durante los próximos tres años, pretendiendo así llegar a la mayoría de la población española con el mensaje de la moderación en el consumo del vino, su complementariedad en una dieta equilibrada y su disfrute inteligente.

Fuente: Vinetur

martes, 25 de septiembre de 2012

El poder del vino: 12 buenas razones para tomar vino

El corazón, con más de 100 estudios realizados sobre él, es el órgano más beneficiado por el consumo moderado de vino.




Estudios realizados en los últimos años por científicos de las universidades más importantes del mundo coinciden en una única fórmula: La moderación
1 Cerebro
Los hombres que consumen una o dos copas de vino tinto al día tienen un riesgo 40 por ciento menor de sufrir un ictus isquémico, según un estudio realizado por la universidad de Harvard. Los científicos también han descubierto que los polifenoles procedentes de la semilla de la uva ayudan bloquear y neutralizar las placas tóxicas que se acumulan y destruyen las células en el cerebro de pacientes con Alzheimer. Además un equipo de investigadores ha anunciado recientemente que una combinación de vino, chocolate negro y el té, en cantidades moderadas, aumenta el rendimiento cognitivo, la memoria y la atención en los ancianos.
2 Ojos
Los bebedores moderados de vino tinto tienen alrededor de la mitad el riesgo de desarrollar cataratas que los no bebedores, según un estudio realizado en Islandia. Además una encuesta realizada en los Estados Unidos encontró que los bebedores de vino tienen menos probabilidades de sufrir degeneración macular relacionada con la edad.
3 Garganta
Un estudio de la consultora médica "Kaiser Permanente", publicado en marzo, afirma que las personas que consumen entre 7 y 14 copas de vino a la semana tienen un riesgo 56 por ciento inferior de padecer el “síndrome de Barrett”, una enfermedad causada por la acidez estomacal crónica y, a menudo un precursor del cáncer esofágico.
4 Corazón
Dos décadas de múltiples investigaciones afirman con unanimidad que el alcohol, y el vino tinto en particular, pueden reducir el riesgo de aterosclerosis y ataques cardiacos hasta en un 60 por ciento. En 2007, un equipo de Harvard descubrió que los hombres con hipertensión pueden reducir su riesgo de un ataque cardíaco en un 30 por ciento tras beber una copa o dos al día.
5 Mamas
Pocas áreas en la investigación de la salud relacionada con el vino son tan polémicas. Varios estudios han demostrado que el alcohol etílico puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, pero los estudios difieren sobre si el vino - tomado con moderación - representa realmente un riesgo. Un estudio realizado en el 2008 encontró que el resveratrol inhibe el metabolismo de los estrógenos, la protección de las células se conviertan en cancerosas.
6 Pulmones
Investigadores de California anunciaron el año pasado que los hombres que beben vino tinto, tienen un riesgo menor de cáncer de pulmón en comparación con los no bebedores. Según el estudio, los hombres no fumadores que toman una o dos copas al día tienen un 5 por ciento menos de probabilidades de contraer cáncer de pulmón que los no bebedores, los fumadores que toman esta cantidad también tienen un riesgo menor, aunque sigue siendo mucho mayor que los no fumadores.
7 Estomago
Investigadores israelíes descubrieron que el vino tinto ayuda al estómago a eliminar sustancias potencialmente dañinas que se encuentran en las carnes rojas, ayudando a la digestión y a reducir el riesgo de diabetes de tipo 2, la aterosclerosis y el cáncer de colon.
8 Hígado
El abuso de alcohol puede tener un impacto devastador en el hígado, pero un estudio de 2008 encontró que una copa diaria de vino reduce el riesgo de la "Enfermedad del Hígado Graso no Alcohólico". Otro estudio descubrió además que el alcohol y el resveratrol reducen la cantidad de grasa producida en el hígado de ratones ayudando al hígado a eliminar la grasa existente.
9 Páncreas
Investigadores españoles descubrieron que llevar una dieta mediterránea, que incluye el consumo moderado de vino, ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 hasta en un 83 por ciento. La dieta, rica en aceite de oliva, legumbres, frutas, frutos secos, verduras y pescado, y baja en harina, carne y productos lácteos, también ayuda a los pacientes a regular el metabolismo.
10 Colon
Un estudio de la Universidad de California en Davis y de la Universidad de Nueva York Stony Brook, descubrió el año pasado que las antocianinas extraídas de las uvas favorecen la digestión en cerdos y, posiblemente, podría prevenir el cáncer de colon en los seres humanos. El estudio anunció que los bebedores de vino tenían un riesgo hasta un 68 por ciento menor de padecer cáncer de colon.
11 Ovarios
Las mujeres que beben una o dos copas de vino al día muestran alrededor de la mitad el riesgo de desarrollar cáncer de ovario en comparación con las no bebedores o con mujeres que beben cerveza o licores, según un estudio realizado en Australia.
12 Extremidades
La enfermedad arterial periférica es una forma de arteriosclerosis que corta el suministro de sangre a las piernas. Un estudio holandés en la Erasmus University Medical Center de personas mayores de 55 años o más descubrió que una o dos bebidas alcohólicas al día reducen el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Fuente: Vinetur

miércoles, 22 de agosto de 2012

Vino y Salud



El vino contiene más de mil sustancias, algunas de las cuales aún no han sido analizadas. La mayoría de estos componentes, como las vitaminas o los minerales, proceden de las uvas, otros se forman durante la vinificación, como el etanol o la glicerina, y algunos, como el azúcar o la vitamina C, se eliminan del todo o en parte durante dicho proceso.

El vino contiene entre un 75 y un 90% de agua. Esta diferencia del 15% se explica por el mayor o menor contenido d ácido tánico, ácidos orgánicos, sales minerales y pectina, que forman conjuntamente el extracto seco de cada vino.

El segundo componente más importante del vino es el alcohol etílico, que también varía de una clase a otra. En las etiquetas se indica el porcentaje en volumen. En las etiquetas se indica el porcentaje en volumen. Esta indicación es obligatoria y no hace referencia alguna a la calidad del vino. Un vino de 11% vol. puede ser ligero y muy agradable, mientras que otro d 13% vol. puede subirse rápidamente a la cabeza. Lo determinante es la estructura y el equilibrio entre las diferentes sustancias que lo componen (ácidos, azúcar, alcohol, tanino y colorantes). Todos los demás elementos del vino se encuentran presentes en cantidades muy pequeñas. El contenido de azúcar puede oscilar entre la cantidad de 2 gr en los vinos secos hasta los 500 gr por litro en el caso de los más dulces.

A lo largo de la historia, el vino no sólo se ha utilizado como estimulante, sino también como medicamento. Durante mucho tiempo, además, fue un alimento básico, y se solía mezclar con agua para calmar la sed. En un gran número de publicaciones el vino era citado como “la más higiénica de las bebidas”, puesto que era menos peligroso beber agua mezclada con vino que, simplemente, agua pura.

Durante los primeros años del siglo XX surgieron numerosas organizaciones a favor de la abstinencia que denunciaban los efectos negativos, directos e indirectos, del consumo de alcohol. La presión ejercida por estos movimientos condujo en Estados Unidos a la promulgación de la ley seca. Aún hoy, la venta de alcohol en Estados Unidos y Escandinavia está severamente regulada. En Norteamérica las botellas deben llevar una inscripción donde se advierte del peligro que implica para la salud el consumo de alcohol. Durante la década de 1990 fueron alzándose cada vez más voces a favor de los efectos positivos que el consumo moderado del vino podía tener en la salud, aunque sin ocultar el daño que podía causar el abuso.

De hecho, en los países mediterráneos, el vino siempre se ha bebido a diario durante las comidas, al contrario de lo que ocurre durante las “noches locas” del sábado, cuando la cerveza y las bebidas alcohólicas fuertes suelen ser las protagonistas.

Esta nueva línea de argumentación fue defendida por el científico francés Serge Renaud es un estudio publicado en 1992 en la revista médica "The Lancet". El tema se centró en el misterio de cómo los franceses siguen dietas altas en grasas saturadas y, aún así, tienen un 40% menos de enfermedades cardiovasculares que los americanos. Renaud atribuye la diferencia a la costumbre francesa de beber vino tinto todos los días con las comidas. El fenómeno vino a ser conocido como la “paradoja francesa”. Se demostró que la mortalidad provocada por enfermedades del corazón era inversamente proporcional al consumo del vino. Mientras que el alcohol se sabía que elevaba un colesterol protector transportado en la sangre llamado lipoproteína de alta densidad, algo más que se encuentra en el vino tinto se añadió a ese efecto, puesto que ninguna otra bebida alcohólica puede tener los efectos protectores que tiene el vino tinto.
 
En la actualidad se están realizando estudios por parte de la Facultad de Farmacia de Barcelona con la colaboración de FIVIN (Fundación para la Investigación del Vino) en el sentido de profundizar sobre el caso del vino blanco y del Cava en particular.

Así en Francia, Portugal e Italia la incidencia de las dolencias cardíacas es baja en comparación con el Reino Unido o con los países escandinavos. El alcohol licua la sangre, y el consumo regular de vino reduce la tasa del colesterol perjudicial (LDL).

Sin embargo, el alcohol no es por sí solo responsable de los poderes curativos del vino; estudios científicos muestran que no todas las bebidas alcohólicas actúan de forma tan positiva en el cuerpo humano. También es necesario tener en cuenta otros componentes del vino, como los polifenoles, que protegen los vasos sanguíneos y el colágeno de las paredes vasculares e impiden la agregación de las plaquetas y, con ello, la formación de coágulos. Además, éstos tienen propiedades que evitan en gran medida la oxidación y, por tanto, los cambios en las paredes celulares tanto de los vasos sanguíneos como del cerebro. Aparte de su acción preventiva, al vino se le atribuyen propiedades curativas en el tratamiento de enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. A decir verdad, no sólo el vino es el responsable del resultado de los estudios mencionados con anterioridad; si se comparan los hábitos alimentarios de los países mediterráneos y de Estados Unidos puede verificarse que en Europa meridional se consume más fruta y verdura fresca, menos carne roja, más queso y menos leche, y más aceite de oliva en vez de mantequilla y beicon, lo que hace que esta dieta mediterránea sea muy apreciada hoy en día.

Se ha demostrado, por lo tanto, que un consumo regular y moderado de vino puede contribuir, junto a otros factores, a una vida larga.